Fisiologia de las emociones

Liberar emociones

Las emociones son una respuesta natural de nuestra naturaleza animal (Sistema Límbico del cerebro) para evaluar si una determinada situación o circunstancia favorece o no nuestra supervivencia. Las emociones se desencadenan o generan por el contacto sensorial con el mundo exterior mediante los cinco sentidos. Por tanto, en su primera fase, la reacción emocional, es una función fisiológica del sistema nervioso, no es un proceso psicológico.

Pero los Chinos y otras tradiciones orientales además de los cinco sentidos consideran la mente como un sexto sentido, y por lo tanto las imágenes mentales generadas por uno mismo (conciente o inconscientemente) funcionarán de la misma manera que las imágenes exteriores reales aportadas por los cinco sentidos para generar reacciones emocionales. Después de generada por la mente, la emoción deja el dominio de la mente y entra en el sistema de meridianos corporales como una forma de energía la cual viaja a través de los canales energéticos. Igual que todas las formas de energía humana, las emociones producen profundos efectos fisiológicos en los órganos, glándulas y otros tejidos.

En el sistema de salud chino a las reacciones extremas se llaman las "Siete Emociones Perjudiciales" que según ellos son las principales causas internas de la enfermedad:

  • 1º La alegría. La alegría y la risa en exceso dañan al corazón y dispersan el espíritu.
  • 2º La Rabia. La ira daña la energía Yín del hígado que controla la sangre, la bilis y otros fluidos asociados. Este desequilibrio aumenta la energía Yang del Hígado que asciende hasta el corazón y la cabeza, produciendo dolor de cabeza, mareo, visión borrosa y confusión mental. Los frecuentes estallidos de cólera dañan al Hígado daño que incrementa mas a la rabia estableciendo un círculo emocional destructivo. También el hígado dañado produce problemas en la vista.
  • 3º La angustia. Bloquea la energía y daña los pulmones. También perjudica al intestino grueso pudiendo producir estreñimiento o colitis ulcerosa; además la angustia crónica daña las actividades del páncreas y estomago.
  • 4º La concentración. La concentración excesiva (obsesiva concentración mental en un problema) daña el bazo, páncreas y puede perjudicar la digestión.
  • 5º La aflicción. Los periodos prolongados de gran aflicción hacen que se disipe rápidamente la energía vital produciendo un grave debilitamiento del Sistema Defensivo del cuerpo, de la resistencia. La medicina sabe bien que las personas afligidas son vulnerables a las enfermedades graves entre ellas el cáncer.
  • 6º El Temor. El temor en exceso daña la energía de los riñones haciéndola bajar produciendo a veces el descontrol de la vejiga (el atemorizado se orina ) por otro lado si la energía renal es débil (por ejemplo una infección crónica) se es propenso al temor crónico. El temor y la paranoia crónicoscausan fácilmente insuficiencia renal y daño permanente a los riñones.
  • 7º El Susto .El susto se distingue del miedo por su naturaleza súbita e inesperada, que conmociona al organismo provocando una dispersión de la energía, dañando principalmente al corazón en su fase inicial si el susto persiste se transforma en temor crónico y dañará también a los riñones.

Existen otras causas internas que nos enferman dependiendo del valor que la mente asigna o asignó al estimulo sensorial, éstas son el resentimiento y las criticas.

  • a) El Resentimiento. La misma palabra nos indica su significado “re-sentir”, recordar y sentir ahora cosas que ya pasaron en forma continuada día a día. Un resentimiento largamente cultivado, una pena que tuvimos y la recordamos como si fuera hoy, el sentirnos culpables hoy por lo que ya fue, el no perdonar lo que nos hicieron puede carcomer el cuerpo hasta convertirse en la enfermedad que llamamos cáncer.

Se sabe que cuando alguien se queja de mucho dolor generalmente es una persona que carga con mucha culpa. Se ha comprobado que al perdonar y renunciar al resentimiento se puede disolver incluso el cáncer (nunca dejar los tratamientos médicos)

  • b) Las Críticas. Con frecuencia el hábito permanente de la critica (somos severos en juzgar nuestros comportamientos y el de los demás) conduce a problemas óseos como la artritis.